| Rosa Goñi es Directora del Servicio de Formación de la D. General de la Mujer, un Servicio que ha experimentado una notable evolución desde el año 1994. Ciertamente el aumento de los presupuestos anuales de la Comunidad de Madrid ha contribuido a que los programas de formación promovidos y organizados por dicho Servicio hayan experimentado un avance y una dimensión más que notable en las políticas desarrolladas en estos años. |
Sin embargo, ese aspecto no es el más importante, ya que el factor presupuestario ha incidido en todas las áreas que promueven programas de formación; lo decisivo, para haberse convertido la Formación promovida desde la DGM, en un referente para las mujeres de los municipios de Madrid la selección de los cursos de mayor interés, su cuidadosa programación y el seguimiento riguroso y preciso, dentro de un espiritu de cooperación y apoyo con las iniciativas municipales y la colaboración de los centros seleccionados para la ejecución. En todo ese proceso, Rosa Goñi ha dejado su impronta en el saber hacer. La entrevistamos en su despacho de Gran Vía, sede de la D. General de la Mujer del Gobierno de la Comunidad de Madrid. 1. ¿Cómo se realizan las actividades del Departamento de Formación del que es usted responsable? R. Con el apoyo de las áreas de mujer de los Ayuntamientos de la CAM elaboramos anualmente un programa de formación que desarrollamos y controlamos. Otro capítulo importante es orientar a las mujeres para su inserción laboral. Además de la formación ocupacional hay programas específicos cuyo objetivo directo es la inserción de estas mujeres. Dedicamos atención a mujeres que han estado mucho tiempo fuera del mercado laboral para que puedan reinsertarse después de reciclar sus conocimientos y adaptar su perfil a los nuevos requerimientos del mercado laboral. 2. ¿Desde cuándo se pueden solicitar en la DGM cursos de Prevención de Riesgos Laborales y qué características definen a estos cursos? R. Siempre se ha planteado que el programa de formación sea lo más variado posible. Se trata de que todos los sectores que ofrezcan cursos de trabajo en la CAM tengan una formación, que se responda a esas ofertas laborales que hay en la Comunidad de Madrid. Hay sectores, como el sanitario, servicios a empresas, secretariado, nuevas tecnologías, hostelería, que son los grandes sectores. Cada año vamos tratando de incorporar nuevos programas formativos que respondan a nuevas ofertas laborales que vienen emergiendo en la CAM. En un momento determinado, salió la Ley de Prevención incluso se abre un mercado bastante importe de puestos de trabajo en ese mundo de la prevención, seguridad, etc. Al mismo tiempo, conocemos que hay una problemática fuerte en las empresas de accidentes, etc, falta de seguridad y que sabe la propia CAM. Se genera una acreditación de las personas que van a desarrollar esa función. Con todos estos elementos y teniendo en cuenta que hay un gran número de mujeres de perfil alto, licenciadas, diplomadas, etc, que no tienen salida laboral, se decide que estos cursos deben incorporarse también al programa. Llevamos 4 años que vamos haciendo estos cursos de prevencionistas, tanto el nivel intermedio como el nivel superior, nos están dando muy buen resultado, las mujeres están participando, el hecho de que den una acreditación, que esté reconocido en el mercado, es importante y se está consiguiendo que muchas mujeres puedan insertarse en el campo de la seguridad laboral. 3. ¿A qué tipo de cursos de Prevención de Riesgos Laborales han podido acceder las mujeres de la Comunidad de Madrid en este año 2003? R. En el 2003 respondiendo a las solicitudes que ha ido teniendo estos cursos, porque hay que tener en cuenta que estos cursos están creciendo todos los años, (empezamos en el año 99 con un par de cursos en Madrid, porque siempre iniciamos estas experiencias nuevas en Madrid), demandados por los propios municipios. En este año han aumentado más y ofertamos 5 cursos a nivel superior y 5 a nivel intermedio; en total participan unas 200 mujeres en estos cursos. El superior demanda un perfil de licenciada y el intermedio, un perfil de FP2. No es necesario que hayan hecho el ciclo intermedio para acceder al ciclo superior, sólo les exigen una licenciatura, y no una en concreto, pero sí es cierto que a la hora de colocarse, les es más fácil con unas determinadas licenciaturas. 4. ¿Puede comentarnos qué criterios se siguen para programar los cursos de PRL en unos determinados Municipios de la Comunidad? R. Para seleccionar los cursos como tal, simplemente la demanda de los propios municipios, y que los municipios tengan luego una capacidad en cuanto a mujeres participantes, en un municipio pequeño rural no tendría sentido que se impartieran estos cursos, porque no habría mujeres en número suficiente con este perfil para participar. Normalmente son municipios grandes, que tienen estos perfiles y que tienen también un sistema productivo muy cercano y que pueden tener salida laboral en la zona en la que viven ellas. Si hay mujeres con niños pequeños que necesitan trabajar cerca de casa para poder conciliar la vida laboral y familiar, es una ventaja. 5. Una de las misiones de la Fundación es la de difundir una cultura de la prevención, ¿cómo lo consiguen? R. Les puedo decir como lo intentamos, si lo conseguimos será un gran avance. La cultura de la prevención al igual que todo tipo de cultura necesita de instrumentos formativos e informativos que sean eficaces en su función, es decir que dejen un “poso” en quien recibe dicha información que se mantenga a lo largo del tiempo y si es posible se acreciente, se interiorice y además se transmita de una forma natural y no forzada. Todo proceso cultural, por tanto necesita de tiempo para consolidarse, pero además en el tema que nos ocupa significa un cambio radical sobre lo que era nuestro conocimiento previo o por decir nuestra “cultura” previa que era una cultura meramente reparadora en el tema de la accidentalidad laboral. Por tanto poder decir que hemos cambiado la cultura o que nuestra sociedad ha producido ese cambio en el tema de la prevención de riesgos laborales nos llevará, sin duda, un tiempo. 6. ¿Cuáles son los principales problemas con los que se encuentra al programar estos Cursos de Formación? R. A la hora de programar los cursos siempre se trata de casar la programación con la oferta y la demanda por parte de la mujer de estos puestos de trabajo y eso es difícil. Primero existe cierto desconocimiento en algunos sectores, hay definir muy bien las ocupaciones y también, que ciertas ocupaciones exigen un determinado perfil. A veces, aunque tú definas el perfil de la ocupación, una vez definida la formación, debes integrarla y programarla, pero hay un perfil de mujeres que no está predispuesta a trabajar en esos sectores por las condiciones de trabajo, los horarios, etc. Es difícil casar esos dos elementos. Por ejemplo en hostelería, hay mucho trabajo y se están abriendo hoteles, pero ya se sabe que el horario en hostelería y los salarios, no les compensa muchas veces el sacrificio que supone el trabajar tantas horas, los desplazamientos, la necesidad de guarderías, etc. 7.- A día de hoy es extensa la oferta formativa en prevención de riesgos en toda España, ¿puede hacer un balance de cómo salen preparadas las mujeres que participan en los cursos de la DGM en comparación con el resto de las personas que reciben formación privada? R. De cara a la prevención no podría valorarlo porque me falta información comparativa, pero nuestros cursos están homologados y acreditados por el Instituto Regional de Seguridad y Salud en el Trabajo de la CAM. El resultado es que hay un alto grado de alumnas aprobadas y con una cualificación excelente. Nosotras estamos muy satisfechas con estos cursos. Y, sobre todo, tenemos muy buenos resultados en inserción laboral. Se está abriendo el mercado, a pesar de que hay muchos empresarios que, culturalmente, prefieren a un hombre para esta tarea. Pero se está abriendo este campo para las mujeres y se están introduciendo en este campo de la seguridad laboral. Además esta misma demanda significa que tiene prestigio y que la mujer quiere formarse y quiere tener esta acreditación, y que aunque en principio a lo mejor, no entre como prevencionista, se van abriendo camino y terminarán como tales. Desde nuestro Servicio también impulsamos a través de las empresas esta integración para que las alumnas encuentren trabajo realmente de lo que ha aprendido. 8.- ¿Tiene datos sobre si las mujeres que han recibido estos cursos en convocatorias anteriores, han tenido mayor facilidad para incorporarse al mercado laboral? R. Todavía no tenemos datos definitivos y estamos pensando en hacer un estudio para conocer cómo se está produciendo la inserción laboral. Hacemos seguimiento a través de las empresas colaboradoras que han impartido los cursos. Sabemos de la inserción de muchas mujeres de las que han participado. El porcentaje es alto y muchas siguen en proceso de inserción. Normalmente hacemos un estudio de inserción laboral a los 6 meses de haber terminado la actividad formativa. Este año estamos pensando hacer un estudio sobre las mujeres que han participado en los programas de formación en este sector de PRL y difundiendo estos datos creemos que después habrá incluso mayor interés. Porque aunque los inicios son difíciles, después se observa que las mujeres se logran integrar en este sector. 9.- ¿Qué beneficios destacaría como fundamentales derivados de la inversión en Formación para la Seguridad? R. Yo creo que se constata que hay un problema de inseguridad en riesgos laborales, sobre todo en determinados sectores. Que hay una serie de personas formadas que son especialistas. Ahora, unido a la Ley que exige a las empresas que deben tener prevencionistas, se irá logrando que al final, con estas medidas y a través de estas profesiones, se logren mayores beneficios para la empresa, tanto en lo económico como en lo humano. Prevenir todas las situaciones de riesgo es una necesidad.
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