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Durante la celebración del primer encuentro técnico sobre trastornos músculo-esqueléticos en el entorno laboral organizado por la Fundación Prevent, en colaboración con la Dirección General de Relaciones Laborales de la Generalitat, MC MUTUAL y el Gabinete González Oliva, Jordi Martínez aseguró que este tipo de molestias han aumentado casi diez puntos en los últimos años, pasando de un 70% en 1997 al 79,3% en 2003, y subrayó especialmente el caso de las molestias cervicales, que han aumentado de manera espectacular en estos años de 29,6% en 1997 a 40,9% en 2003.
La mayoría de los ponentes que participaron en este encuentro coincidieron en apostar por la observación y el análisis ‘in situ’ de los lugares de trabajo y de las empresas para poder identificar los riesgos laborales de primera mano a la hora de realizar un Plan de Prevención adecuado, en lugar de elaborarlo a partir de la metodología, que consideraron incompleta y que hace perder más tiempo. En este sentido, Clara González, del Gabinete González Oliva (GO), indicó que, “hoy en día, las empresas gastan mucho dinero en prevención pero hay poca efectividad”, por lo que abogó por la elaboración de “un programa específico para riesgos emergentes”, en especial, el riesgo músculo-esquelético y psicosocial, personalizado para cada empresa. González lamentó que las actuaciones se hagan habitualmente después de que se haya producido una lesión y subrayó la prevención como el mejor método y el más eficaz para evitar todo tipo de incidentes. “Se hace más ergonomía correctiva que preventiva”, apreció Clara González, quien añadió que, pasados diez años de la implantación de la LPRL, “deberíamos ser más prácticos e incorporar nuevas maneras de trabajar en prevención para obtener resultados eficaces” y apostó por “integrar el plan de actuación en prevención en la gestión de la empresa”. Motivar y formar al trabajador en ergonomía En esta misma línea, Francesc Moreno, del Gabinete GO, manifestó que “hay que motivar al trabajador para que aprenda posturas correctas en el trabajo” y “ofrecerle herramientas para prevenir los trastornos músculo-esqueléticos también en su vida cotidiana”. En su intervención, eminentemente práctica, abogó por formar a los trabajadores y “hacerles sentir que esta formación es útil para su propia persona y que la ergonomía y la integración de hábitos posturales les ayudará a mejorar su calidad de vida”. El responsable de Salud Laboral del Departamento de Salud de la Generalitat, Antonio Malé, habló acerca de la utilidad y la elaboración de las Guías de Buena Praxis de vigilancia de la salud en trastornos músculo-esqueléticos elaboradas por la Generalitat y, concretamente, de la guía de Traumatismos repetitivos de extremidades superiores, que ya está aprobada y editada, así como de la de Manipulación manual de cargas, que está en la última fase, lista para su aprobación y publicación. Malé señaló que pretenden ser “unas guías para profesionales y usuarios” y que están clasificadas según el tipo de riesgos: biológicos, químicos, ergonómicos, psicosociales, seguridad crítica, etc., y apuntó que cada guía debe incluir, además, una bibliografía completa, los autores, las sociedades científicas que la han revisado y el organismo que la promueve. Por su parte, Federico Lanzaco, de la empresa de Servicios de Prevención Ajenos (SPA) Nexgrup, explicó que su compañía trabaja con 7.000 centros de trabajo y 100.000 trabajadores y apuntó la independencia, la objetividad, la visión especializada, la experiencia y la información multidisciplinar como ventajas de un SPA. En cambio, enumeró como inconvenientes la presencia limitada en los lugares de trabajo, la comunicación directa con los trabajadores y el exceso de interlocutores y documentación, y subrayó “la importancia de observar directamente los riesgos en el lugar de trabajo junto con el trabajador” para la elaboración posterior y más fácil “de la evaluación de cada persona y cada empresa en todos los aspectos”. Desde el punto de vista académico, Mª José Guimerá, profesora de la Escola Universitaria de Enfermería, Fisioterapia y Nutrición Blanquerna (Universitat Ramon Llull), reivindicó el papel de los fisioterapeutas como “una herramienta eficiente” en la prevención de los trastornos músculo-esqueléticos y “no sólo en su rehabilitación”. Guimerá recalcó la importancia de la formación a los trabajadores para que puedan conocer, identificar y prevenir dichos trastornos y concluyó que “hay que reconocer al fisioterapeuta como un profesional necesario en las unidades básicas de Vigilancia de la salud”. Fuente: strategycomm.net |