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Mariano Rajoy, en su papel de aspirante a presidir el Gobierno de la nación, quiso mostrar cómo quiere impulsar la Formación Profesional para combatir una tasa de paro que afecta al 45% de los jóvenes y lo hizo en un centro educativo de Castilla y León, concretamente en el Juan de Herrera, de Valladolid, al que puso como ejemplo de lo que debe ser la FP.
«Un centro de prestigio nacional», en el que se dió un baño «de realidad» con profesores y alumnos. A su lado, Juan Vicente Herrera, presidente de la Junta y cabeza del Partido Popular en Castilla y León. El encuentro de apenas dos horas entre Rajoy y Herrera tuvo una lectura educativa y otra política. Rajoy aprovechó la visita al centro vallisoletano para asegurar que liderará una Estrategia Nacional de Formación Profesional, en coordinación con las comunidades autónomas y los agentes sociales, «especialmente con los empresarios», y que adelantará un año, a los 15, la finalización de la Educación Obligatoria. «Y en el último curso los alumnos podrán avanzar ya en la Formación Profesional o en el Bachillerato», apuntó el popular. Eso, en el caso de que alcance la meta que Juan Vicente Herrera le fijó ayer al presentarle como «futuro presidente de España». «La sintonía entre los dos es total», precisó uno de los políticos del PP que ayer participaron en el acto y que recordó que el castellano y leonés ha dado la cara por el gallego siempre, «incluso en momentos apurdos» y que «el hombre del PP en Castilla y León para Rajoy no es otro que Juan Vicente Herrera, hasta que herrera quiera. Eso ni se cuestiona». El máximo responsable del Ejecutivo de Castilla y León hizo en la visita las veces de 'padrino' de un Mariano Rajoy que vive como líder del partido mayoritario de la oposición las horas más bajas y de menos popularidad del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, con ruido de elecciones anticipadas, mociones de censura y remodelaciones de Gobierno de fondo. Herrera se hizo ayer a un lado, a la derecha de Rajoy, para poner el foco sobre el dirigente nacional, tras recordar la importancia de su «presencia» en un centro que forma a futuros trabajadores «coincidiendo con los datos que marcan la realidad más dramática de la crisis», los del paro. El miedo al desempleo planeó durante toda la visita a las instalaciones y la reunión con los alumnos. Ambas a puerta cerrada para los medios de comunicación, medida justificada por la «estrechez» de algunas partes de un recorrido que siguieron un nutrido grupo de representantes y asesores educativos y políticos. Los estudiantes -de automoción, carrocería, electromecánica de vehículos, construcciones metálicas, desarrollo de proyectos, programación de producción, mecanizado, soldadura y calderería y prevención de riesgos laborales- sí que confesaban su temor a salir al frío mercado laboral. «Hace tres años nuestros compañeros salían de aquí colocados y ahora no», escucharon Herrera y Rajoy por boca de un alumno. Implicación Esa idea la utilizó el dirigente nacional minutos después, durante su comparecencia ante los periodistas, en un taller del centro en el que un grupo de alumnos enfundados en ropa de trabajo esperó pacientemente la llegada de los políticos. «Las administraciones deben implicarse y hacer pedagogía para impulsar la FP», defendió Mariano Rajoy, que aseguró que el aprendizaje y la capacitación, cuanto más alta mejor, de un oficio es la clave para reconducir con éxito al mercado laboral al 30% de los alumnos que finalizan las Educación Secundaria Obligatoria y que no terminan el Bachillerato ni la FP. El presidente nacional del PP apuntó que la tasa de universitarios de España se sitúa en la media europea, algo que no sucede con los titulados en Formación Profesional. «El 22% de España frente al 60% de una nación con Alemania. En la FP y en la industria está el futuro del país». Rajoy argumentó que es necesario abrir la puerta de esta modalidad de formación a los empresarios, para lo que defendió la compatibilidad de «estar formándose con un trabajo» y la necesidad de ayudar a las empresas con incentivos fiscales para ahondar en esa vía de colaboración. «Con la FP se puede ganar uno muy bien la vida», animó el popular, al término de una visita con tintes de precampaña electoral. Posó para fotos en el centro educativo con chavales en deportivas, sudaderas y mochila a la espalda, y los vecinos de la acera frente al Juan de Herrera, de los bloques de viviendas diminutas y humildes de Las Viudas, le despidieron al grito de «presidente». La nutrida doble fila de coches oficiales que durante más de dos horas estacionaron delante de la fachada del centro educativo desapareció casi a la hora del postre y el café vespertino y Rajoy retornó a la política madrileña en tren. Fuente: NorteCastilla.es [ Artículo en fuente original ] |